La alimentación y las enfermedades

Nuestra dieta diaria y la alimentación está muy relacionada con nuestro cuerpo y las enfermedades que pueden desarrollarse en él. Esto es algo evidente y un tema en el que hoy vamos a profundizar. Veamos cómo afecta la alimentación a las enfermedades crónicas y enfermedades tan dañinas como el cáncer.

Las enfermedades crónicas y la dieta

Todos sabemos que debemos comer sano con recetas caseras con alimentos saludables con la ayuda de aparatos como una batidora amasadora, indispensable si quieres preparar recetas en casa. Una batidora amasadora te puede sacar de más de un aprieto. Pero, ¿por qué? ¿Por qué no sucumbir ante los platos preparados o la comida rápida ya hecha? Analicemos la situación con calma.

Existen múltiples enfermedades que siempre han acompañado al hombre a lo largo de la historia. Hace algunos siglos los mayores problemas se producían por las enfermedades infecto contagiosas, las cuales se transmitían de persona a persona, influenciadas por un inadecuado sistema de higiene. En las últimas décadas se ha logrado disminuir la incidencia de las enfermedades contagiosas y van adquiriendo mayor relevancia las enfermedades crónicas, la cual aumenta de incidencia por la mayor esperanza de vida de las personas, por los grandes avances tecnológicos, especialmente en el campo de la tecnología médica. Antes era mucho más frecuente el uso de remedios caseros, lo cual tenían una eficacia dudosa. Actualmente las compañías farmacéuticas ofrecen productos confiables y seguros para el tratamiento de diversas patologías.

batidoras amasadoras

Una enfermedad crónica es aquella que no tenemos cura en la actualidad, generalmente existen tratamientos que contribuyen a evitar su avance. La hipertensión arterial o la diabetes son enfermedades crónicas que logran un buen control metabólico con cambios en los hábitos de las personas así como la toma de medicación.

Otro de los problemas de salud que aparecen con el incremento de la esperanza de vida es el cáncer. El mismo es producido por múltiples factores, que van desde alteraciones del metabolismo celular, agresores externos y carga genética del individuo. Actualmente se está comenzado a observar mayor frecuencia de algunas enfermedades malignas, como el cáncer de parótida, que anteriormente era poco frecuente.

El avance de la medicina ha mejorado la esperanza y calidad de vida, es necesario cumplir con las indicaciones médicas y tener hábitos saludables para vivir plenamente.

¿Se puede tratar o prevenir el cáncer a través de la alimentación?

No existen recetas caseras ni remedios milagrosos que garanticen llevar una vida plena y saludable en la que estemos a salvo de enfermedades, como es el caso de cualquier tipo de cáncer. No obstante, llevar una vida saludable puede ayudar a prevenir la aparición de algunos de ellos. Preste atención a algunas cuestiones a tener en cuenta para prevenir el cáncer.

Peso: Mantener un de masa corporal (IMC) entre  18,5 y 24,9 puntos.

Actividad física: Importante para alcanzar el objetivo anterior. Como mínimo debes caminar 30 minutos diarios, o realizar un poco de ejercicio semanal. Este se deba complementar con el siguiente punto.

Dieta equilibrada: Los vegetales, cereales y legumbres proveen de fibra al cuerpo. Esto sería un buen protector para algunos tipos de cáncer. Evitar refrescos azucarados (vinculados con cáncer de próstata), el exceso de sal (relacionado al cáncer de estómago) y no abusar de las carnes rojas y embutidos, ya que aumentan en un 30% el riesgo de padecer cáncer de colon y recto.

Vacunas: Llevar un control adecuado de vacunas es importantísimo para evitar casos de cáncer causados por infecciones virales o bacterianas.

Tabaco: Se dice que aproximadamente un 95% de los casos de cáncer de pulmón son producidos por el cigarrillo. También el fumador pasivo (inhalar el tabaco del aire) tiene su riesgo. Dejar de fumar es un gran paso para mantener una vida saludable, no sólo para ti, sino también para los que te rodean.

Exposición solar: Los rayos ultravioleta son uno de los factores causantes del cáncer de piel, por lo que es imprescindible que protejas tu dermis, con cremas y maquillajes con factor de protección. Además, para evitar el carcinoma cutáneo debes renunciar a la exposición prolongada durante las horas en las que la radiación solar es más fuerte (de 12 a 16 hs aproximadamente).

Alcohol: Modera el consumo de este tipo de bebidas, no más de dos copas diarias para los hombres y no más de una en el caso de las mujeres. En caso contrario aumentarías el riesgo de desarrollar cáncer de boca, esófago, colon y mama, entre otros.

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